

LUZ MARIA SONIA IBARRA IBARRA
Nació en La Tortuga, Municipio de San Sebastián del Oeste, Jalisco, el 13 de mayo de 1959, Sus padres: el Profr. José Mario Ibarra Rochín y la Sra. Delfina Ibarra Bernal.
Realizó sus estudios de educación primaria en el Internado “Beatriz Hernández”, de Guadalajara, expone que:
Personalmente, de mi estancia aquí, guardo muchos gratos recuerdos y algunos no tanto, como todo el mundo, pero debo decir que me siento sumamente afortunada por haber sido alumna de Miss Cuca, de Luz María Ruelas y de Soledad García Brambila, de haber formado parte del orfeón con mi querido maestro Víctor Manuel Amaral, a quien guardo especial afecto.[1]
La educación secundaria la realiza en la Escuela No. 5 para señoritas estatal; en 1978 concluyó sus estudios en la Escuela Normal de Jalisco, obteniendo el título de maestra normalista con felicitación especial, por la labor realizada dentro de la comunidad y por la actitud en el trabajo desarrollado.
En 1981 concluyó la educación media superior en la Escuela Preparatoria No. 2, para después cursar cuatro semestres de la carrera de licenciado en Economía de la Universidad de Guadalajara. En 1990 se graduó de la licenciatura en Sociología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara con la Tesis titulada: “Nuestros educadores jaliscienses”.
Entre sus estudios se encuentran los diplomados impartidos por la Universidad de Guadalajara, El Colegio de Jalisco y la Secretaría de Educación, sobre historia y geografía jalisciense, cultura jalisciense y problemas contemporáneos de Jalisco.
Como ella misma lo señala el proceso formativo le marcaría su vida: sus maestros Víctor Manuel Amaral, Refugio Brambila García “Miss Cuca”, Tomás Escobedo, Juan Manuel Alcantar, dejan en ella la afición por la música especialmente la guitarra, el piano y el canto; su gusto por la docencia, entre otros docentes, de Velia Vargas y Martha Elena Plascencia; por el arte de Frida Khalo, la fotografía de Tina Modotti, la literatura en especial de Benedetti, Isabel Allende y Jaime Sabines y una vena que no se desarrolló, -al igual que las anteriores-, la de pintora.
En 1995 concluyó sus estudios en la Maestría en Ciencias de la Educación del Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio, de la Secretaría de Educación del Estado de Jalisco. Titulándose con la tesis Ser maestro en Jalisco 1910-1943.
Se desempeñó como maestra de grupo en jardines de niños como “Hans Christian Andersen”, “Joaquín Figueroa”, en Ocotlán, “Manuel López Cotilla” en la localidad de Manuel López Cotilla, “Ramón López Velarde”, en la ciudad de Guadalajara y como maestra de grupo en las Escuelas Primarias Nocturnas No. 63 y 35.
En 1990 estuvo comisionada en la Dirección de Investigaciones y Publicaciones del Departamento de Educación Pública, y como auxiliar en el Proyecto de Investigación “La violencia política en Perú 1980-1988” para la Universidad de Guadalajara. En los fines de semana fue Promotora del taller de Arquitectura Popular, en San Andrés Ixtlán, Jalisco, asesora de diversos diplomados y maestra comisionada a El Colegio de Jalisco, en donde organizó, coordinó y asesoró los diferentes diplomados y realizó investigación sobre historia de la Educación en Jalisco, principalmente el nivel de preescolar y los maestros.
Desde 1996 se desempeño de maestra catedrática del Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio, Coordinadora de Extensión y Difusión, miembro del Comité Editorial del ISIDM, curadora de la muestra museográfica Con Olor a Lápiz, la que inició y promovió con el objetivo de llegar a crear un museo pedagógico, el cual en proyecto sería único en su género en México, tarea que dejó pendiente.
Fue miembro del Consejo Editorial de la Revista La Tarea, de la Sección 47 del SNTE, en la que no hay número que no tenga un artículo de Sonia en la sección que dio vida y forma, titulada Nosotros los profes.
[1] Conferencia impartida en el Internado Beatriz Hernández en sus 70 años en febrero de 2006.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
Segundo lugar en la elaboración de la propuesta para el libro de texto gratuito de Historia y Geografía de Jalisco para el tercer grado de primaria, otorgado por la Secretaría de Educación Pública, por medio del Comité Técnico Estatal del Concurso para la elaboración del libro de texto gratuito de Historia y Geografía de Jalisco para el tercer Grado, el 11 de junio de 1993.
Reconocimiento que otorga la Sección 16 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación, por participar en la Revista Expresión 16.
Reconocimiento otorgado por la Secretaría de Educación Jalisco y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación Sección 16, por su destacada aportación en el ámbito de la investigación en la educación preescolar, abril de 1999.
Reconocimiento por el buen desempeño en la realización del 2° Congreso Nacional sobre historia de la Educación Superior en México, llevado a cabo del 2 al 4 de mayo de 2002.
Reconocimiento por la participación en XXXII Feria Municipal del Libro y la Cultura Guadalajara 2000 “Ramón García Ruiz”. 21 de mayo de 2000.
Fue Miembro Asociado del Consejo Mexicano de Investigación Educativa a partir de julio 5 de 1999 y de la Comisión Permanente para Honrar a los Jaliscienses Ilustres en representación de la Secretaría de Educación, desde noviembre de 1999.
Representante de la Secretaría de Educación en la Comisión Permanente para Honrar la Memoria de los Jaliscienses Ilustres, en noviembre de 1999.

PUBLICACIONES
Entre sus logros académicos además de los artículos publicados en Gaceta municipal de Guadalajara, El Occidental, El Informador, Mural, en las revistas La Tarea, La Vasija, Estudios Jaliscienses, Horizonte educativo y Expresión 16, otras tantas ponencias y conferencias, sinodalías de grado, dictaminadora de concursos y revistas, están las publicaciones de su autoría: Nuestros educadores jaliscienses en 1994, Las huellas de las pioneras de la educación preescolar en Jalisco en febrero de 2006. En coautoría encontramos: La educación en Jalisco durante el proceso modernizador 1992-1994, 2 tomos de Ochenta años de educación federal en Jalisco. Como editora tenemos: Historia de la educación Superior en México, historiografía y fuentes, Cuadernos del ISIDM. Estuvo a su cargo la coordinación del Homenaje a la Mtra. Amparo Rubio de Contreras y del folleto conmemorativo.
En 2005, Sony sintió la necesidad de propiciar una gran actividad que permitiera remover las entrañas de la educación preescolar, por tal razón, convocó el Primer Encuentro sobre la Memoria Histórica de la Educación Preescolar que se llevó a cabo el 17 de febrero de 2006 en el Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio con la colaboración de la Dirección de Preescolar de la SEJ, las Secciones 16 y 47 del SNTE, el Ayuntamiento de Zapopan y El Colegio de Jalisco.
Señalaba Sony que:
La educación preescolar tiene una enorme tradición en nuestra entidad, sin embargo, hay significativos olvidos al respecto, vacíos de información, nombres e imágenes han sido avasallados por el tiempo, no obstante que es el más joven de los niveles educativos.

LA ACTITUD
De Sony no solo apreciábamos la pasión que impregnaba en sus actividades, o el sentido de responsabilidad, sino la amistad, el desinteresado afán por proveernos de lo necesario para que nada obstaculizara nuestras actividades y su preocupación porque las educadoras se superaran cada día más y mejor. Así en vida Sony ocultó con valor y fortaleza el pesar de prever su pronta partida y entregó hasta el último momento lo mejor de sí y sin poner de por medio su convicción y su dignidad, ejemplo de ello es la carta fechada el 26 de enero de 2006, cuando ante un sistemático y calculado hostigamiento administrativo, contestaba de la siguiente forma:
Considero que su actitud atenta contra mis derechos más fundamentales, por tanto, exijo que públicamente, como fui ofendida, se aclare esta situación con la documentación que anexo, a fin de dejar intacta mi reputación y trayectoria con tanto esfuerzo ganada. Mis compañeros y alumnos pueden dar cuenta de que me desempeño con pasión en mi labor docente y de investigación y hay testimonios concretos e incuestionables de ello.
Considero que nadie tiene derecho a faltar al respeto por el simple hecho de tener un cargo directivo, no es grande el hombre que hace sentir a todos pequeños, sino al revés el que hace a todos, sentirse grandes.
En espera de su rectificación, quedo de usted…
Rectificación que jamás llegó. Sonia falleció a la edad de 47 años en la ciudad de Guadalajara, el 8 de septiembre de 2006.
Existen cuatro trabajos en el 2006 de su autoría y que ya no vio publicados La educación preescolar en Jalisco, historias, relatos y vivencias, coordinado por ella y publicado por El Colegio de Jalisco y dos de su autoría terminados en julio de 2006, Un tributo de papel al Internado Beatriz Hernández en sus setenta años y el titulado José Mario Ibarra Rochín… Un auténtico maestro rural, publicados por su familia.
En el señala Sonia que:
Este pequeño folleto se tejió con los recuerdos escritos en forma autobiográfica de José Mario Ibarra Rochín, recuerdos que escuché de niña en la sobremesa de algún desayuno familiar, después de disfrutar de una rica carne asada; chocolate y pan dulce; cuando nos reuníamos a comer caña en el patio en las mañanas de invierno; en los largos trayectos a Melaque o a La Tortuga, cuando pelábamos mangos verdes para hacer “orejones”, cuando comíamos algo que evocaba su infancia, como las cascaritas de las tortillas de enchiladas o cuando nos visitaban familiares y amigos, en fin, cualquier ocasión era buena para narrar anécdotas de su vida..
Pude plasmarlos en esta edición, gracias a los profesores Emilia Mendoza García y José Gabriel Manzo Gaitán, que me hicieron el favor de facilitar una transcripción de los textos de mi padre, pues dificilmente habría podido hacerlo sin tan valiosa ayuda, así que les agradezco infinitamente su colaboración. Al leerlos recordé poco a poco lo que tantas veces nos contó Rochín, evocando su infancia y su vida de maestro rural. Era muy dado a contar vivencias y apreciaba el gran valor de la historia oral, así que sin duda alguna este documento se queda muy corto, pero creo que es una interesante aportación a la historia de la educación en Jalisco. Todos los maestros tenemos una historia que contar y tal vez todos debiéramos sentarnos algún día a escribir nuestras vivencias y vicisitudes.
No obstante el distanciamiento entre mi padre y yo, creo que existió un lazo muy fuerte que siempre nos unió, el gusto por escribir, por la historia y por el magisterio. Estas páginas no completan de ningún modo las remembranzas de Rochín, de los distintos lugares donde vivió y trabajó, son sólo un pequeño rescate de aquellas pláticas acerca de Mascota, La Tarasca, Los Volcanes, La Tortuga, El Zapote, Zapopan, Purificación, Tomatlán y Zacoalco, y sobre todo de Guadalajara, donde desarrolló una intensa vida sindical. Así que esta es una ofrenda y mi agradecimiento por haber sembrado en mí tal afición y sobre todo, por las enseñanzas y valores que nos obsequió en el corto tiempo que convivimos, porque sé que lo hizo con la mejor intención del mundo y siempre trató de ser un excelente padre. Verano de 2006.[2]
El trabajo que también vio la luz pública posteriormente es el titulado Réquiem por los maestros. Mártires de la educación jalisciense, realizado en coautoría y actualmente editado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Para cerrar retomamos las siguientes palabras de un ensayo que Atahualpa García Ibarra, su hijo, presentó para acreditar una materia en la carrera de letras hispánicas:
Se puede sufrir por enfermedad, por tristeza, pero el sufrir la muerte ajena pero cercana al mismo tiempo, ha sido en mi opinión, el peor sufrimiento posible, aunque tal vez no he vivido lo suficiente como para asegurarlo. Sufrir a la par de un familiar cercano (mi madre) su constante morir y seguir con el dolor que provoca su muerte, más cuando se da de manera tan incomprensible como la vida misma, a causa de una enfermedad contra la que lucho 3 años y medio (algo de verdad heroico y digno de admiración); su muerte la hice propia, fue como si yo mismo hubiera muerto y ahora que siento como recupero lo mío que había dejado ir por el sufrimiento, me siento distinto como si algo de ella quedara en mí, sueños, miedos, victorias, alegrías, tristezas y la verdad es muy entendible ya que prácticamente todo lo que hago, siento, pienso, en general todo lo que soy es gracias a ella”
[2] Terminó de escribir el 24 de julio de 2006.